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miércoles, 2 de mayo de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
"(...) lo humano y lo inhumano (...)"
UNA LUCHA POR LA VIDA
Disponible en: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/28/actualidad/1327777611_774764.html
“He vivido para salvar a mis hijos”
La selección genética permite a una madre tener tres bebés que curaron a dos hermanos gravemente enfermos de cáncer
Un tercero falleció tras el trasplante de médula
Curar con un hermano no es fácil
El Congreso aprueba la selección genética de hijos para curar a hermanos enfermos
Por: JAIME PRATS Huelva 28 ENE 2012 - 20:08 CET54 Archivado en: Enfermedades genéticas Cáncer Enfermedades Genética Sanidad Medicina Biología Salud Ciencias naturales Ciencia
María Luisa ha tenido tres hijos tras un proceso de selección genética para salvar a sus tres hermanos mayores.
Disponible en: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/28/actualidad/1327777611_774764.html
“He vivido para salvar a mis hijos”
La selección genética permite a una madre tener tres bebés que curaron a dos hermanos gravemente enfermos de cáncer
Un tercero falleció tras el trasplante de médula
Curar con un hermano no es fácil
El Congreso aprueba la selección genética de hijos para curar a hermanos enfermos
Por: JAIME PRATS Huelva 28 ENE 2012 - 20:08 CET54 Archivado en: Enfermedades genéticas Cáncer Enfermedades Genética Sanidad Medicina Biología Salud Ciencias naturales Ciencia
María Luisa ha tenido tres hijos tras un proceso de selección genética para salvar a sus tres hermanos mayores.
lunes, 3 de enero de 2011
BEBÉ MEDICAMENTO. (Considerar todos los otros embriones que fueron descartados hasta obtener el compatible)

"Max debe su vida a su capacidad de tener un uso terapéutico para su hermana enferma, de otra forma no habría sido seleccionado para vivir. Ése es el problema ético."
Josephine Quintavalle,
Opinión sobre Ética Reproductiva
El primer tratamiento que se lleva a cabo en Reino Unido del llamado hermano salvador, en el que se crea un bebé que pueda ofrecer a su hermano un trasplante que le salve la vida, fue conducido exitosamente.
Megan Matthews, una niña de nueve años de Inglaterra, logró sobrevivir gracias al tejido donado por su hermano Max.
Megan nació con anemia de Fanconi, una rara enfermedad heredada que causa insuficiencia de la médula ósea. Su organismo era incapaz de producir sangre y debía someterse a transfusiones cada tres semanas.
Max donó tejido de médula ósea para salvar la vida de su hermana Megan.
Tampoco podría combatir infecciones.
El tratamiento para esta enfermedad es el trasplante de médula ósea, por lo general de un familiar compatible. Pero nadie en la familia de Megan era donante adecuado y la búsqueda en los registros de donantes de médula ósea del mundo fracasaron.
Los padres de la niña dijeron que siempre habían querido tener otro bebé, y además, un hermano podría ser un donante ideal.
Pero una concepción natural sólo garantizaba una entre cuatro probabilidades de tener un hijo con tejido compatible. Y también existía el riesgo de que el bebé naciera con el mismo trastorno genético de Megan.
Para toda la vida
Max debe su vida a su capacidad de tener un uso terapéutico para su hermana enferma, de otra forma no habría sido seleccionado para vivir. Ése es el problema ético
Josephine Quintavalle, Opinión sobre Ética Reproductiva
El tratamiento del hermano salvador fue creado para evitar esos problemas y salvar la vida a un niño que de otra forma no tendría ninguna posibilidad de sobrevivir.
Éste requiere someter a la madre a tratamientos de fertilización in vitro, específicamente una técnica de selección de embriones llamada diagnóstico genético de preimplantación (DGP).
Esta involucra tomar células de embriones de tres días de gestación para analizarlas y seleccionar al más adecuado para el trasplante.
En la madre de Megan fueron implantados dos embriones y de ellos nació un bebé varón, Max, hace 18 meses.
Cuando nació el bebé se conservó su cordón umbilical y meses después el niño fue sometido a una operación para extraerle médula ósea.
El tejido fue trasplantado a Megan en julio pasado en el Hospital Real para Niños Enfermos en Bristol, Inglaterra.
Los asuntos éticos están a favor de llevar a cabo este trabajo. Estamos tratando de salvar la vida a un niño y de lograr crear una familia sin la carga enorme de un hijo con un trastorno que es mortal
Dr. Simon Fishel
Desde el trasplante, tal como informan los especialistas, Megan no ha requerido ningún producto sanguíneo y ahora sólo asiste al Hospital Addenbrookes en Cambridge para revisiones semanales.
El doctor Mike Gattens, hematólogo pediatra, afirma que "esto ha transformado la vida de Megan".
"Antes era una niña enfermiza que necesitaba muchísima atención médica. Espero que durante los próximos meses y años cada vez tengamos que verla menos".
"Es una niña muy activa y me gustaría que pudiera seguir disfrutando una vida normal".
Controvertido
En el Reino Unido, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología dictaminó en 2004 que "es legal utilizar técnicas reproductivas modernas para crear un hermano salvador".
El tratamiento requiere una técnica llamada diagnóstico genético de preimplantación.
En otros países, como Estados Unidos, el uso de técnicas reproductivas no está regulado y estos tratamientos pueden llevarse a cabo.
Y en otras naciones como Australia, Suecia y España cada caso es sometido a consideración de las autoridades.
El caso de Megan no es el primero que se lleva a cabo en el Reino Unido pero sí el primero que resulta exitoso.
Simon Fishel, director de la Clínica de Fertilidad CARE en Nottingham donde fue tratada la madre de Megan, afirma que ésta es una técnica médica "fantástica y positiva".
"Los asuntos éticos están a favor de llevar a cabo este trabajo. Estamos tratando de salvar la vida a un niño y de lograr crear una familia sin la carga enorme de un hijo con un trastorno que es mortal".
Pero Josephine Quintavalle, directora de la organización británica Opinión sobre Ética Reproductiva, afirma que Max "debe su vida a su capacidad de tener un uso terapéutico para su hermana enferma, de otra forma no habría sido seleccionado para vivir".
"Ése es el gran problema ético".
La familia de Max insiste en que el niño es amado por lo que es y no por lo que ha hecho.
"Completó nuestra familia y ahora tenemos también una niña juguetona y saludable" dice Kate Matthews.

"Los asuntos éticos están a favor de llevar a cabo este trabajo. Estamos tratando de salvar la vida a un niño y de lograr crear una familia sin la carga enorme de un hijo con un trastorno que es mortal."
Dr. Simon Fishel
El tratamiento requiere una técnica llamada diagnóstico genético de preimplantación.
Fuente: BBC Ciencia - Éxito del primer "hermano salvador" británico - Sábado, 25 de diciembre de 2010 - Disponible en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/12/101222_tecnica_hermano_salvador_men.shtml
sábado, 14 de marzo de 2009
Queremos al compatible como remedio pero poco nos importan los hermanos incompatibles.
Todos sabemos que, para encontrar un organismo vivo genéticamente humano que tenga un genoma compatible con otro organismo vivo genéticamente humano es necesario producir in vitro unos cuantos organismos vivos genéticamente humanos hasta encontrar aquel que reuna los requisitos buscados.
Cuando se encuentra aquel organismo vivo genéticamente humano compatible, automáticamente todos los demás organismos vivos genéticamente humanos producidos dejan de tener importancia.
Dejan de ser importantes para los profesionales que mezclaron tantos óvulos de esa mamá y tantos espermatozoides de ese papá como para fabricar un buen número de organismos vivos genéticamente humanos para hallar el indicado.
Dejan de ser importantes para los médicos que necesitaban sólo a aquel que les suministrara la medicina capaz de solucionar el problema de salud de otro organismo vivo genéticamente humano.
Y, aunque cueste decirlo, dejan de ser importantes para ese hombre y esa mujer que, verdaderamente desesperados por la enfermedad de su hijo mayor, una vez que consiguieron un hermano capaz de ser útil a toda la familia, se olvidaron que, para obtenerlo, dejaron abandonados en un sofisticado laboratorio, a otros tantos hijos incompatibles pero hermanos también de su chiquito enfermo.
Nadie pretende juzgar a esos padres que hicieron y hacen todo lo que está a su alcance para devolverle la salud a su hijo mayor enfermo.
Simplemente pretendemos mostrar que, hasta ahora y en este particular ámbito biotecnológico, una cara de la moneda se está ocultando.
El éxito de un tratamiento absolutamente necesario e imposible de conseguir -por el momento- de otro modo, oculta y no deja ver con claridad que, para conseguir este valioso remedio, es necesario producir seres humanos (porque otros seres vivos no humanos no serían compatibles) como si se tratara de simples repuestos, como si se tratara de simples comprimidos de salud para otros seres humanos.
Es verdad que obtener las células madre del cordón umbilical no perjudican en absoluto al bebé recién nacido- Es verdad también que, darles un buen uso y así solucionar el problema de salud de otra persona es poner la ciencia al servicio del hombre. Pero el dilema bioético no es este.
El dilema bioético surge cuando, para poder obtener esas células madre, se crean indiscriminadamente una cantidad de seres humanos -o si les parece menos sentimental, organismos vivos genéticamente humanos-, se los somete a un exaustivo proceso de selección genética, se descarta a los que no sirven para el fin determinado y sólo se le permite que nacer a aquel organismo vivo genéticamente humano que reune las características que creemos son las mejores para él y para su familia.
Sea como sea, los seres humanos adultos, responsables y defensores de los más variados derechos estamos volviendo a cometer los mismos errores que otros seres humanos iguales a nosotros cometieron hace no mucho tiempo. Por esos errores fueron decididamente reprendidos por los juicios de Nüremberg (1945-1949).
Es absolutamente cierto que un varón y una mujer, naturalmente o con ayuda de la ciencia, pueden dar vida a un nuevo ser humano o a varios. Pero, lo que debe quedar bien claro es que, poder dar vida a nuevos seres humanos, no da derecho a hacer con esas vidas lo que se nos dé la gana.
Cuando se encuentra aquel organismo vivo genéticamente humano compatible, automáticamente todos los demás organismos vivos genéticamente humanos producidos dejan de tener importancia.
Dejan de ser importantes para los profesionales que mezclaron tantos óvulos de esa mamá y tantos espermatozoides de ese papá como para fabricar un buen número de organismos vivos genéticamente humanos para hallar el indicado.
Dejan de ser importantes para los médicos que necesitaban sólo a aquel que les suministrara la medicina capaz de solucionar el problema de salud de otro organismo vivo genéticamente humano.
Y, aunque cueste decirlo, dejan de ser importantes para ese hombre y esa mujer que, verdaderamente desesperados por la enfermedad de su hijo mayor, una vez que consiguieron un hermano capaz de ser útil a toda la familia, se olvidaron que, para obtenerlo, dejaron abandonados en un sofisticado laboratorio, a otros tantos hijos incompatibles pero hermanos también de su chiquito enfermo.
Nadie pretende juzgar a esos padres que hicieron y hacen todo lo que está a su alcance para devolverle la salud a su hijo mayor enfermo.
Simplemente pretendemos mostrar que, hasta ahora y en este particular ámbito biotecnológico, una cara de la moneda se está ocultando.
El éxito de un tratamiento absolutamente necesario e imposible de conseguir -por el momento- de otro modo, oculta y no deja ver con claridad que, para conseguir este valioso remedio, es necesario producir seres humanos (porque otros seres vivos no humanos no serían compatibles) como si se tratara de simples repuestos, como si se tratara de simples comprimidos de salud para otros seres humanos.
Es verdad que obtener las células madre del cordón umbilical no perjudican en absoluto al bebé recién nacido- Es verdad también que, darles un buen uso y así solucionar el problema de salud de otra persona es poner la ciencia al servicio del hombre. Pero el dilema bioético no es este.
El dilema bioético surge cuando, para poder obtener esas células madre, se crean indiscriminadamente una cantidad de seres humanos -o si les parece menos sentimental, organismos vivos genéticamente humanos-, se los somete a un exaustivo proceso de selección genética, se descarta a los que no sirven para el fin determinado y sólo se le permite que nacer a aquel organismo vivo genéticamente humano que reune las características que creemos son las mejores para él y para su familia.
Sea como sea, los seres humanos adultos, responsables y defensores de los más variados derechos estamos volviendo a cometer los mismos errores que otros seres humanos iguales a nosotros cometieron hace no mucho tiempo. Por esos errores fueron decididamente reprendidos por los juicios de Nüremberg (1945-1949).
Es absolutamente cierto que un varón y una mujer, naturalmente o con ayuda de la ciencia, pueden dar vida a un nuevo ser humano o a varios. Pero, lo que debe quedar bien claro es que, poder dar vida a nuevos seres humanos, no da derecho a hacer con esas vidas lo que se nos dé la gana.
Una experiencia pionera en ese paísEspaña: nació para curar a su hermano
Fue seleccionado genéticamente para poder ser donante de células de cordón umbilical
lanacion.com | Ciencia/Salud | S?do 14 de marzo de 2009
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