miércoles, 15 de octubre de 2008

Pocas certezas para un fin bueno

Sociedad

EN ESPAÑA Nació otro bebé para salvar a un hermano y crece la polémica

Se logró a través de técnicas de selección genética y desató un fuerte debate ético. Por: Mariana Iglesias

Tienen un hijo enfermo con destino de muerte segura. En la desesperación, piensan que un hermano sano podría salvarlo. Pero el otro hijo también tiene posibilidades de nacer con la misma enfermedad del mayor, así que optan por concebir al bebé con ayuda de la ciencia: hacen un diagnóstico genético preimplantacional para asegurarse que el bebé sea absolutamente sano. Entonces sí, se transfiere a la madre. Lo logran. El bebé ya nació, y las células de su cordón umbilical servirán para hacerle un trasplante de médula al hermano, que así tiene grandes probabilidades de curarse. Más allá de la buena noticia, el tema plantea ciertas cuestiones: 'Qué se hace con los embriones enfermos que no se implantan? 'Qué pasará por la cabeza de ese chico cuando en el futuro se entere que fue concebido, elegido e implantado en el cuerpo de su mamá para salvar a su hermano mayor? 'Y si no se logra ese cometido?

La noticia es de España: el domingo, en Sevilla, nació Javier. Sus padres, Javier Mariscal y Soledad Puertas, lo tuvieron para darle una posilbilidad de vida al mayor, Andrés, que tiene 6 años y una enfermedad hereditaria: beta talasemia mayor (la forma más grave de anemia congénita). La sangre del cordón umbilical del bebé servirá para realizar un trasplante de médula al mayor para que fabrique células sanguíneas sanas. Los padres podrían haber tenido a este hermanito en forma natural, pero se arriesgaban a que sufriera la misma enfermedad que el mayor, y en lugar de "solucionar el problema", lo hubieran multiplicado. Entonces fecundaron los embriones siguiendo el mismo método que un procedimiento 'in vitro', examinaron el material genético para comprobar que no tenía ninguna enfermedad y lo trasplantaron al útero de la madre. El diagnóstico preimplantacional permite detectar trastornos como la atrofia muscular espinal, la fibrosis quística, la hemofilia, la enfermedad de Huntington, y la bata talasemia mayor como la que sufre Andrés, que tendrá problemas de crecimiento, deformidad ósea, aumento del hígado y del bazo. Las transfusiones sanguíneas ayudan pero a largo plazo llenan el corazón de hierro y terminan provocando la muerte.

El primer caso de este tipo es de 2003, y se estima que ya nacieron unos 20 bebés en el mundo para salvar a sus hermanos. En Argentina todavía no hubo un caso así, pero podría ocurrir en cualquier momento, ya que desde hace años existe toda la tecnología necesaria: se congela el cordón umbilical y también se hace el diagnóstico genético preimplantacional. En Mater Cell -el primer banco de células madre de América del Sur-, ya tienen congelados 8.300 cordones, y en su banco se agregan entre 200 y 220 al mes. Estos bancos generan cierta polémica: son caros y por ende, sólo pueden acceder quienes tienen dinero -la extracción del cordón cuesta unos 5.000 pesos, y su mantenimiento 100 dólares por mes-, y por otro lado, hay especialistas que sostienen que su uso no está probado y que sólo es un "gran negocio".

"Está comprobada su efectividad para el uso de la sangre, en los trasplantes de médula ósea", dice el director de Mater Cell, Claudio Chillik. Desde Fecunditas, Nicolás Neuspiller dice lo mismo, y como su colega, también admite que el uso del cordón aún no está probado en otras enfermedades.

Hasta acá todo bien: la ciencia que avanza sin pausa, los padres que pueden resolver situaciones de manera antes impensadas y los hijos que tienen posibilidades de salvarse. Pero para tener una idea cabal de toda la situación, falta analizar una parte importante: 'Qué pasa con estos hermanos "salvadores"? "Para una vida es crucial saberse deseado. Están totalmente comprobadas las implicancias que tiene en una vida el deseo de los padres -explica la psicoanalista Miriam Mazover, fundadora del Centro Dos-. Todo deseo distinto a concebir a un ser singular sólo por si mismo va a complicar esa vida. Como los padres que tienen un bebé para que el otro no sea hijo único, o para salvar el matrimonio, o para tener un heredero. El hermano salvador se planea con un uso instrumental, y el amor está muy alejado de eso. El amor no pide. Estos padres están pidiendo demasiado, una hazaña, una proeza. Y si sale mal, es tremendo".



La cifra
20
Son los bebés en el mundo que nacieron con un propósito muy claro: salvar a sus hermanos mayores, enfermos incurables.


En contra
No se justifican los medios

El mundo de hoy se maneja con una ética utilitarista, que hace que los fines justifiquen los medios. Dentro de este pensamiento predominante, no es extraño que se hayan generado los llamados "bebés-medicamentos", como el que nació ahora en España. Al escuchar la meta de los padres, pareciera que el fin es loable: se genera una vida para salvar otra. Pero el problema son los medios, porque generar esos bebés implica la destrucción de embriones y se va en contra de la vida. En lugar de esa opción, se puede recurrir a los bancos internacionales de sangre del cordón umbilicial.

Rafael Pineda - Ginecólogo Hospital Austral



A favor
Está bien si no hay alternativas

Creo es ético tener un hijo para salvar la vida de sus hermanos siempre que se den ciertas circunstancias. Esta decisión es aceptable después de que se han intentado diferentes tratamientos médicos y no queda otra alternativa para la vida de los hermanos. Este es el criterio que rige por ley en mi país, el Reino Unido.

Algunos piensan que tener un niño para curar a otro puede conducir a la idea de un hijo como un producto más por fabricar, que forma parte de la sociedad de consumo. Sin embargo, considero que esta objección queda superada si los padres reciben un asesoramiento especial, que les da una comprensión de la decisión.

Graeme Laurie - Univ. de Edimburgo


Fuente: CLARÍN
Disponible en http://www.clarin.com/diario/2008/10/15/sociedad/s-01781673.htm




Los llamados “bebés medicamentos” denigran la dignidad humana

Madrid (España), 15 Oct. 08 (AICA)


Bebé seleccionado genéticamente

El director de la Fundación Vida, Manuel Cruz Moreno, celebró “el nacimiento de una nueva vida, que siempre es una buena noticia”, en referencia al alumbramiento del primer “bebé-medicamento” en España. Sin embargo, quiso expresar su “más rotunda condena al método por el que fue concebido, denigrante para la dignidad del ser humano, al haber sido seleccionado como ganado”.

La Fundación Vida lamentó “profundamente el destino de los embriones no utilizados, que serán congelados y destruidos o utilizados para experimentos”. “A pesar de que el objetivo de salvar una vida sea loable, no se puede permitir que el fin justifique cualquier medio, en este caso, el sacrificio de otras vidas, aunque sea en estado embrionario, tan hermanos del enfermo como el finalmente nacido”, analiza la Fundación Vida.

“En estos momentos, los avances científicos permiten otras alternativas que no atentan contra la dignidad ni suponen costos de vidas. Es el caso del uso de los cordones umbilicales congelados para obtener material celular. Ya existen bancos de este tipo en nuestro país, y su eficiencia curativa ha quedado perfectamente acreditada, incluso en pacientes que no guardan parentesco con el donante, por lo que recurrir al diagnóstico preimplantacional es innecesario”, explicó Cruz Moreno.

A pesar de todo parece perfecto, esta técnica tiene un costo. Los expertos consultados por la Fundación Vida denuncian que el diagnóstico preimplantacional para gestar a un hijo sano “se realiza mediante la fecundación in vitro de, al menos, cinco embriones para garantizar que alguno de ellos sea compatible con su hermano. De ellos, se selecciona sólo a aquel que resulta idóneo y se congela o destruye al resto, lo que es éticamente reprobable”. Por ello, “invitamos a los padres a implantarse el resto de embriones, por humanidad, para evitar la destrucción de sus hijos, que esperarán en el congelador su fin o su uso para experimentos genéticos”.+



AICA - Toda la información puede ser reproducida parcial o totalmente, citando la fuente
Disponible en http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=14143&format=html


El bebé medicamento

Opiniones (0)
Inicia el camino hacia la creación de los "niños a la carta" concebidos según las preferencias de los padres.


María Dolores Vila-Coro (Presidenta de la Sociedad Española de Biojurídica y Bioética)

Ha nacido en España el primer bebé concebido “in vitro” para curar a su hermano de una enfermedad hereditaria. El pequeño Andrés padece beta-talasemia major, un tipo de anemia cuyo único tratamiento eficaz consiste en trasplantar células madre de médula ósea de un donante genéticamente sano y que sea histocompatible con el enfermo; o con células de su cordón umbilical que son también multipotentes. Los pasos a seguir son los siguientes: concebir embriones humanos en el laboratorio; someterlos a "control de calidad"; destruir a los portadores de la enfermedad; eliminar, también, a los que aun no siendo portadores de la dolencia no son histocompatibles con el hermano enfermo; y, finalmente, transferir al útero de la madre al elegido, para utilizarlo como medicamento para curar al hermano.

La Ley de Reproducción Asistida de junio de 2006, autoriza la creación de bebés medicamento para curar al hermano enfermo. Sin embargo, el Código Penal, artículo 160, considera delito la creación de embriones con cualquier fin distinto de la reproducción. Estas actividades se llevan a cabo con el permiso de los padres. Pero a tenor del artículo 154 del Código Civil la patria potestad "se ejercerá siempre en beneficio de los hijos", y no es el caso. Las leyes antes mencionadas no se atienen a lo dispuesto en estos Código.

El bebé medicamento inicia el camino hacia la creación de los llamados "niños a la carta" concebidos según las preferencias de los padres. Existen clínicas, en EEUU, que acumulan embriones de óvulos de jóvenes fecundados con esperma de donantes de distintas características que les permite ofrecer niños con diversos “pedigrí”: rubios, de ojos claros, oscuros…. La posibilidad de crearlos a gusto del consumidor puede alcanzar el disparate. Es conocida la historia de dos lesbias que querían un hijo sordomudo como ellas. La pareja consiguió convencer como donante a un amigo sordo congénito de al menos cinco generaciones sin capacidad auditiva. El resultado ha sido un bebé que a los cuatro meses presentaba una profunda sordera en el oído izquierdo y un rastro de audición en el derecho.

Las implicaciones éticas se derivan de no respetar la sacralidad de la vida humana. La naturaleza humana no se puede reducir a meras definiciones científicas. Al destruir embriones, ocultos bajo el eufemismo de preembriones, se desprecia el valor del ser humano individual y el de todos los hombres. Hay que tener en cuenta que se desechan algunos perfectamente sanos pero al no ser compatibles no sirven, no ya como personas, ni como medicamentos, lo que supone la máxima degradación del ser humano.

Resulta encomiable la conducta altruista que pretende la desaparición de enfermedades; ahora bien, este fin no puede alcanzarse por cualquier medio. Pero la sociedad del bienestar no se manifiesta en esa dirección. Frente a los que mantienen que no debe existir otro límite que lo que sea imposible científicamente, se alza el punto de vista de la bioética personalista que entiende que el progreso técnico debe adaptarse a un axioma de racionalidad ética, básico e incuestionable. Si se pone un límite injustificado en el proceso de desarrollo de la vida humana este límite podrá moverse en cualquier momento que convenga, tanto en su inicio como en su final.

Fuente: Gaceta.es
Disponible en http://www.gaceta.es/17710/2008+bebe_medicamento,noticia,3,4,35167


CLARÍN, Domingo 19 de Octubre.
Sociedad

BENEDICTO XVI FUE DURO CON "LA ARROGANCIA DE SUSTITUIR AL CREADOR"

El Papa condenó el caso del bebé que nació para salvar a su hermano

Dijo que la selección de embriones "puede poner en peligro a la humanidad".

Por: Juan Carlos Algañaraz



El Papa y la Iglesia española han condenado con toda energía el caso de Javier, el bebé nacido en Sevilla y que fue seleccionado genéticamente para poder curar a su hermanito Andrés, de 6 años, que sufre una grave enfermedad hereditaria. Refiriéndose a este caso, Benedicto XVI afirmó que "los beneficios fáciles y la arrogancia de sustituir al Creador pueden poner en peligro a la humanidad". Criticó además que la ciencia, que "no está capacitada para establecer principios éticos", pueda proceder en solitario por un camino tortuoso, lleno de imprevistos y de riesgos.

Por su parte, el diario de la Santa Sede, el Osservatore Romano, condenó la actuación médica realizada en Sevilla y advirtió que "es en sí un acto egoísta que implica la exclusión de otros seres humanos porque se descartan otros embriones para elegir uno sano. Esto no es un éxito o progreso científico".

El bebé, denominado por los medios como "el niño medicamento", nació el domingo pasado a través de una preselección embrionaria, permitida por la nueva ley aprobada hace dos años, que autoriza aislar embriones portadores de una enfermedad hereditaria.

Su hermano Andrés sufre una forma grave de anemia congénita que podrá ser curada mediante un trasplante de médula a partir de las células madres aportadas por el cordón umbilical de Javier.

La Conferencia Episcopal española dio a conocer ayer un largo documento en donde critican el énfasis puesto en la "feliz noticia del nacimiento de un niño por la posibilidad de la cura de la enfermedad de su hermano. Pero que hizo pasar desapercibido el hecho dramático de la eliminación de embriones enfermos y eventualmente de aquellos que, aunque sanos, no eran compatibles genéticamente". Estas son "implicaciones morales" que no han sido tenidas en cuenta", dicen los obispos.

Destacan, además, "la injusticia que se comete con los seres humanos producidos en el laboratorio, tratados como un mero producto conseguido por el dominio instrumental de los técnicos". Afirma también que "la dignidad del ser humano exige que los niños no sean producidos, sino procreados y que los planteamientos emotivos encaminados a justificar estas prácticas horrendas son inaceptables". Con rotundidad los obispos señalan que "es cierto: hay que curar a los enfermos, pero sin eliminar a nadie por ello nunca".

Como afirman fuentes del Vaticano, los obispos señalan que "se ha calificado el hecho como un éxito y un progreso científico. Sin embargo, someter la vida humana a criterios de pura eficacia técnica supone reducir la dignidad de la persona a un mero valor de utilidad. Los hermanos a los que se les ha privado del derecho a nacer han sido desechados por no ser útiles desde la perspectiva técnica, violando así su dignidad y el respeto absoluto que toda persona merece en sí misma, al margen de cualquier consideración utilitarista".

Concluyen que "el hermano que finalmente ha nacido ha sido escogido por ser el más útil para una posible curación. Se ha conculcado de esta manera su derecho a ser amado como un fin en sí mismo y a no ser tratado como medio instrumental de utilidad técnica".

El presidente del Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética, Marcelo Palacios, afirmó ayer que "con independencia de que los padres tienen derecho a tener un hijo sano, si contribuye a curar al hermano, cualquier planteamiento en contra es una injerencia inadmisible". Añadió que el caso del bebé sevillano "no plantea ninguna duda desde lo ético. Aporta la posibilidad a un niño de salir de la enfermedad y tener otra calidad de vida y además afecta al estricto ámbito de la familia".

Las duras críticas se dirigen también hacia el gobierno socialista español que impulsó la legislación a favor de las selecciones genéticas y también a la utilización terapéutica de las células madres. La Iglesia, en su momento rechazó la propuesta -incluso con manifestaciones en las calles- las iniciativas de José Luis Rodríguez Zapatero sobre el tema. Las posturas son irreconciliables.


Fuente: CLARÍN
Disponible en http://www.clarin.com/diario/2008/10/18/sociedad/s-01783963.htm

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