viernes, 23 de febrero de 2018

ABORTO. Argentina, 2018.



ABORTO.
Argentina, 2018.
por Roxana Elena Stasiow*


El 23 de febrero de 2018 supimos que el Presidente de la Nación, Ing. Mauricio Macri, no opondrá obstáculos para que el Congreso de la Nación trate la legalización del aborto dando libertad de conciencia a los legisladores de Cambiemos para que voten de acuerdo con sus conciencias.

En la República Argentina, mi país, en las previsiones del Código Penal Argentino (Artículo 86) y en los términos del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del 13/03/2012 en los autos “F.A.L. s/medida autosatisfactiva” quedan establecidas las dos circunstancias en las cuales el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta no es punible. La primera, si el aborto se ha hecho para evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y cuando este peligro no pueda ser evitado por otros medios; la segunda, si el embarazo proviene de una violación o atentado al pudor.

En ambos casos, sin dejar de admitir la presencia de un muy severo conflicto de intereses entre: los derechos de la mujer embarazada y los derechos de la mujer o del varón (de las mujeres o de los varones si se trata de un embarazo múltiple) que está creciendo y desarrollándose en el medio intrauterino, nuestro ordenamiento jurídico resuelve, por considerarlo no evitable de otro modo, afectar el derecho a la vida de la persona o personas por nacer.

Las circunstancias que llevan a tener que decidir la práctica de un aborto no encuentran calificativos que las alivien ni admiten adjetivos que puedan hacerlas menos trágicas. Afectar la vida de la persona por nacer, tampoco.

Cuando está en peligro la vida o la salud de una mujer embarazada, en especial,  cuando este peligro no puede ser evitado de ningún otro modo, afectar la vida del embrión o del feto en crecimiento y desarrollo en el medio intrauterino no es algo que resulte indiferente. 

Los miembros del equipo de salud lo saben bien.  

Saben que, en ocasiones, salvar la vida de la mujer determina que la niña o el niño (niñas o niños si el embarazo es múltiple) se conviertan en el voluntario indirecto de las acciones porque esas acciones comprometen, al más alto extremo, su vida, su bien más preciado, su misma existencia, su propio derecho a vivir.

Cómo se sobrevive después de una violación. No lo sé. Ni siquiera puedo imaginarlo. 

Lo único que tengo claro es que, para los violadores, quiero y pido: cadena perpetua. Nada más. Nada menos.

Tampoco sé si el aborto alivia o agrava las terribles secuelas de una violación que dio origen a un embarazo. Me resulta imposible conjeturar al respecto.

Sólo me permito desear que, ojalá, como comunidad humana, podamos brindarle a todas las víctimas de violación todos los cuidados que necesiten. A todas las víctimas de violación: a las mujeres que resultaron embarazadas como consecuencia de la violación que sufrieron, a las mujeres violadas que no resultaron embarazadas y también, a los varones que fueron violados. Si, a los varones que fueron violados, también.

El delito de violación no es un delito que se comete exclusivamente contra las mujeres en edad fértil.

El violador, cualquiera sea su género, viola cruelmente los derechos más íntimos de la mujer o del varón al cual ataca, somete y transformá en víctima sin importarle ni su sexo ni si son capaces de cursar o no un embarazo.

Por otra parte, existen otras instancias, también relacionadas con el tema del aborto, que me conmueven muy profundamente:

  • Cuando escucho las cifras que exponen que mueren tantas mujeres como consecuencia de las complicaciones de abortos clandestinos. Más me estremece, cuando quien hace referencia a esos números nada dice sobre que, por cada mujer fallecida a causa de un aborto clandestino, también murió la niña o el niño (las niñas o los niños si se trataba de un embarazo múltiple)  que crecía y se desarrollaba en ese útero intervenido.  

  • Cuando dicen que el cigoto humano no es persona.

  • Cuando escucho a aquellos que bloquean totalmente su sensibilidad y hablan del aborto como si se tratara de un acto que no termina con la vida de un ser humano.

  • Y cuando los miembros del equipo de salud, con lágrimas en los ojos o llorando desconsoladamente, no pueden hacer frente a lo que se les solicita porque, aunque se trate de una cuestión despenalizada, la situación los coloca al límite de su vocación.

En lo personal, sólo pido que nunca me olvide que los números de las estadísticas sanitarias reflejan la situación de salud-enfermedad-nacimiento-óbito de una o muchas personas que tienen muchos o pocos años o que, incluso, apenas alcanzaron pocos días o meses de gestación.

También espero que nunca me alcance tal nivel de insensibilidad como para creer que los actos de las ciencias médicas y biomédicas no tienen por destinataria a una o a varias personas. Y que una de las personas destinatarias de los actos médicos y biomédicos es el cigoto humano.

Si se preguntan qué opino sobre la posibilidad de que en Argentina se legalice el aborto, es decir, que cualquiera por cualquier motivo puede llevar a cabo un aborto. Les diré que, si se realizara un plebiscito: votaría para que el aborto NO se legalice. Si fuera diputada o senadora, también votaría para que el aborto NO se legalice.

Creo que, con que el aborto se mantenga despenalizado, es más que suficiente. 

Como decía al principio, nuestro ordenamiento jurídico actual contempla la posibilidad de interrumpir un embarazo que pone en peligro la vida o la salud de una mujer o cuando ese embarazo es consecuencia de una violación. Y agrego, contempla estas posibilidades, sin por ello dejar de afirmar que, quitarle la vida a alguien -en especial cuando se trata de la vida de una niña o un niño que está creciendo y que se está desarrollando en el medio intrauterino-, es un acto racionalmente malo en sí mismo aunque nunca se vaya a penalizar a quien pida o realice la práctica del aborto en esas únicas circunstancias.

Por otra parte, las buenas prácticas médicas garantizan que ante situaciones incurables e irreversibles es deber de asistencia evitar lo fútil y optar sólo por aquello que es ordinario y proporcionado a la situación concreta de esa persona o personas.

Me atrevo a mencionar esto porque las malformaciones de los embriones o de los fetos que son incompatibles con la vida se contemplan desde la misma buena praxis médica y no es necesario utilizarlas como excusa impropia para justificar abortos que nada tienen que ver con este tipo de situaciones.  

Pero sea como sea, si en nuestro país el aborto continúa sólo despenalizado o si el aborto finalmente se legalizara, ninguna mujer está o estará obligada a realizarse un aborto, como tampoco ninguna mujer o ningún varón que se desempeñe en el ámbito de la salud está o estará obligado a llevarlo a la práctica.

Y aquí es oportuno hacer mención al derecho a manifestar concretamente la opción a la objeción de conciencia y el respeto que este derecho merece.

Por su dimensión profundamente humana, en el ámbito donde las personas cuidan de la salud y asisten en la enfermedad a otras personas, el vínculo entre objeción de conciencia y deber de asistencia muchas veces se vuelve una cuestión ardua.

Ardua, por la sentida dificultad de tener que comprender, por qué razón, aquella misma persona que día a día, con dedicación, acervo e idoneidad profesional brinda cuidados y asistencia médica, en determinadas, y muy particulares circunstancias, prefiere no la desobediencia civil, pero sí, manifestar su individual objeción a una puntual pauta sanitaria.

Por qué motivo, esa persona siente que, en esas exclusivas circunstancias, la misma práctica de la profesión que ejerce con vocación puede dañar su más íntima esencia y naturaleza humana.

¿Se valora adecuadamente la importancia que tiene ese íntimo sentir del ser humano para consigo mismo?

¿Se comprende que, en esas puntuales circunstancias, el remordimiento (o apenas su probabilidad) supera ampliamente el mismo deber de actuar  aún considerando la preocupación que pudiera provocar la posible pérdida de un beneficio, una potencial sanción o la exigencia de una contraprestación?

¿Se entiende que, sea cual sea la contraprestación que se pida, ésta nunca resultará más gravosa que la pretendida imposición de obligar a alguien a terminar con la vida de un ser humano que está creciendo y desarrollándose en el útero de una mujer? 

Comprender estas cuestiones es importante porque la conciencia, la de cada quien y la de cada cual, en el ámbito de la salud o en cualquier otro ámbito, posee certeza singular y absoluta frente a la realidad de los hechos.

Porque ante la propia conciencia, no se pueden negar las evidencias constatadas por la misma experiencia de la práctica diaria. 

Es más, ante la conciencia está nuestra más íntima y propia realidad personal y profesional. Y, por la conciencia, nuestra más íntima y propia realidad personal y profesional se transforma en exigencia de realización individual.

Como de eso se trata, de una exigencia personal,  íntima e imperativa, nadie debería ser obligado a ir en contra de su propia conciencia. En especial, cuando se pretende exigir que un miembro del equipo de salud falte a su obligación de resguardar el bien “vida”.

Nadie discute el deber de asistencia en la urgencia, en la emergencia y cuando está en serio peligro la vida o la salud de una persona.

Tampoco se discute que el derecho a ejercer la singular opción a la objeción de conciencia no busca ir en contra de las decisiones legislativas. Sino que la objeción de conciencia es apenas el recurso que tiene una persona para resolver la íntima antinomia entre su conciencia y una norma que surge de su mismo juicio de conciencia.

Juicio de conciencia que posee para el individuo un rango superior a cualquier otra instancia mandatoria y que, en consecuencia, lo convierte en el impulsor de una singular manifestación personal.

La objeción de conciencia se caracteriza entonces, porque impugna una pauta en nombre de un bien o un valor que se vivencia como superior.

Sólo una regla que se percibe personalmente injusta es la que exige el alegato en pro del respeto a la intimidad, a la libertad interior y a los asuntos más privados del objetor.

El objetor no busca apartarse del sistema. No disiente porque sí. Su objeción se funda en principios morales sumamente arraigados en su conciencia. Su objeción se basa en un valor mucho más alto que la misma pauta que se le pretende imponer.

El objetor también sabe que su opción deberá ser también una acción prudente.

El objetor de conciencia sólo requiere de los demás que no le exijan hacer algo que moralmente no está en condiciones de realizar.

La objeción de conciencia es esa facultad reflexiva de cada quien para obrar conforme a las notas esenciales y a los primeros principios de su interioridad más personal.

La objeción de conciencia es expresión de un juicio personal y definitivo que se plasma en la abstención frente aquello que se capta como contrario a la propia esencia.

La objeción de conciencia es aquella última instancia donde el deber de asistencia cede frente a un valor que se vivencia como mucho más alto.

Por estos motivos, y ante instancias tan decisivas, donde siempre habrá objetores y no objetores, una única cosa es indispensable.

Lo único indispensable es el respeto. Si, el respeto. El respeto pleno frente a decisiones cabales tomadas en conciencia.

El respeto a expresar lo que se piensa y a obrar en consecuencia.

En Argentina, se vienen instancias de diálogos profundos y esenciales.

Debates que deberán ser respetuosos de las posturas más diversas y aún muy distantes.

El aborto podrá legalizarse o no.

Pero sea cual sea el resultado legislativo, nadie podrá exigirle a alguna persona ir en contra de lo que le manda su propia conciencia, Y nadie, ninguna persona, nunca, estará obligada a ir en contra de lo que su propia conciencia le exige.-


Roxana Elena Stasiow*


*
Odontóloga. Facultad de Odontología. Universidad de Buenos Aires.
Magister en Ética Biomédica. Instituto de Bioética. Universidad Católica Argentina.
Magister en Gerencia y Administración de Sistemas y Servicios de Salud. Universidad Favaloro.
Especialista en Organización y Administración de Sistemas de Salud. Facultad de Odontología, Universidad Nacional de La Plata. Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires.
Docente Protitular Regular. Profesora Titular de la Cátedra: Bioética. Licenciatura en Enfermería. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Católica Argentina – Hospital Británico.
Docente  a Cargo Adjunto. Carrera de Especialización en Ortodoncia y Ortopedia Dentomaxilar. Sociedad Argentina de Ortodoncia – Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.
Docente. Seminarios Intensivos. Instituto de Bioética. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Católica Argentina.
Docente. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Odontología, Cátedra: Odontología Preventiva y Comunitaria (1998-2001).
Miembro de la Comisión Provincial de Bioética. Ministerio de Salud, Provincia de Buenos Aires. Resolución 2220/13 desde el 19 de marzo de 2013 hasta el 25 de abril de 2016.
Presidente de la Comisión Municipal de Bioética. Secretaría de Salud Pública, Municipalidad de La Matanza. (20/12/16 a la fecha).
Miembro de la Comisión Municipal de Bioética. Secretaría de Salud Pública, Municipalidad de La Matanza. (08/05/2012 - 20/12/2016).
Odontóloga de Planta. Centro Odontológico Municipal “Dr. Jaime Echeverría”, Secretaría de Salud Pública, Municipalidad de La Matanza. (1993 - a la fecha).
Jefe de Servicio Interina. Centro Odontológico Municipal “Dr. Jaime Echeverría”, Secretaría de Salud Pública, Municipalidad de La Matanza. (2010).
Jefe de Departamento Interina. Centro Odontológico Municipal “Dr. Jaime Echeverría”, Secretaría de Salud Pública, Municipalidad de La Matanza. (2009).
Mención Especial por la labor realizada en los Operativos llevados a cabo por la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de La Matanza (2000).

miércoles, 25 de octubre de 2017

Historia Clínica: Valor Jurídico y Confidencialidad



Las únicas Historias Clínicas capaces de preservar la confidencialidad y tener pleno valor jurídico son:

- La clásica Historia Clínica en Papel (con su correcta guarda).
y
- La Historia Clínica DIGITAL.

En cambio, las historias clínicas electrónicas, si bien pueden consituir un relato detallado de la atención del paciente, por su vulnerabilidad -entre otras cuestiones-, carecen de valor jurídico y son incapaces de preservar los datos sensibles que contienen.




domingo, 12 de febrero de 2017

Consecuencias II

Tal vez, mi parecer esté equivocado. Si así fuera, pido disculpas. No quiero ofender a nadie.
Sólo quiero expresar que creo que...

... Cada vez que decimos que:

- un embrión humano no es persona.
- un embrión humano no es sujeto de derecho.
- un feto humano no es persona.
- un feto humano no es sujeto de derecho.
- en estado vegetativo persistente ya no somos persona ni sujeto de derecho.
- los embriones humanos criopreservados no son personas ni sujetos de derecho.
- mi derecho sobre mi cuerpo está por encima del derecho a vivir de un bebé.
- se interrumpen embarazos en lugar de estar terminando con la vida de un ser humano en gestación.
- no hay que hacer referencia a valores sino que hay que hablar de conceptos o ideas.
- tengo derecho a vivir mi propia vida olvidando que eso no me da derecho a poner en peligro la vida de los demás.
- tengo derecho a tomar mis propias decisiones sin pensar que esas decisiones no deben llevarme a terminar con la vida de otra persona.
- hoy existen muchos modelos de familia dejando de aclarar que, sea cual sea la constitución de cada grupo familiar, entre sus miembros debe primar el amor, el respeto, la preocupación por el otro, ... .
- legalizar es lo mismo que despenalizar cuando no lo es.
- etc., etc., etc.

Estamos favoreciendo que ocurran hechos como estos: 


Radio Mitre Sociedad

Santiago del Estero: Mató a palazos a una beba de un año porque le rompió el celular

La beba ingresó sin vida en el Hospital Zonal de Fernández, a 50 kilómetros de la capital santiagueña. Su padrastro de 16 años habría confesado ser el responsable.


Una beba de un año y medio de la localidad de Taboada llegó sin vida al Hospital Zonal de Fernández, a 50 kilómetros de la capital santiagueña. Los médicos encontraron múltiples heridas en todo el cuerpo, dando cuenta de esta situación a la justicia, por lo que se detuvo a su mama de 18 años y a su pareja de 16 años de edad.
La pareja llegó al nosocomio afirmando que estaban viendo televisión y la beba “comenzó a tener convulsiones y se cayó suelo”, intentando justificar así el moretón en la frente de la criatura, pero tras la revisión, los médicos vieron que la beba tenía “muchos moretones en todo el cuerpito”.
Con el correr de las horas y ante la intervención de la Justicia, el padrastro de 16 años habría confesado ser el responsable del deceso de la bebé. Según fuentes policiales, el adolescente adujo que la menor “le rompió el celular”. 
El cadáver de la menor fue trasladado al hospital Independencia para ser sometido a una pericia forense y determinar las causas reales de la muerte, en tanto que la policía montó una guardia preventiva en la vivienda de la madre de la criatura ante los rumores y el temor de una “pueblada”.


 Así, parece que:

- las cosas materiales tienen más valor que las personas.
- lo difícil/costoso que es acceder a las cosas materiales nos hace olvidar lo arduo que es el crecimiento y desarrollo de una persona desde cigoto en adelante.
- los derechos de unos prevalecen por encima de los derechos de los otros. Y no importa si estamos ante personas todas vulnerables porque aún siendo todos vulnerables no hay que olvidar que siempre habrá quien esté atravezando situaciones de vulnerabilidad mayores.
- la dignidad humana es un bonito concepto abstracto para declamar y no una nota esencial y concreta de la realidad corpórea de cada ser humano.

Como les decía...

Tal vez esté equivocada, y vuelvo a pedir disculpas si mis palabras ofenden a alguien.

Pero creo que si comenzamos a entender que no se trata de discutibles conceptos abstractos sino de realidades humanas concretas y tangibles volveremos a entender que la sindéresis nos asiste en cada decisión que tomamos. Porque no nos construimos a partir de modas o tendencias. Somos quienes somos según cuánto nos esforcemos por hacer el bien y por cuánto nos alejemos de actuar mal.

Es verdad que a algunos puede resultarles más fácil. Pero también es cierto que, aún teniendo en cuenta atenuantes y/o agravantes (falta de personas prudentes a quien imitar, falta de acceso a la educación y/o a la escolaridad, falta de oportunidades, defensa propia, egoismo,etc.), por más arduo que resulte, todos podemos distinguir el bien del mal y obrar en consecuencia. 

Así, si confrontáramos nuestros actos y nuestros pensamientos con la sindéresis, podríamos captar que obrar el mal está mal siempre.Y, entonces, comprenderíamos que matar a otra persona está mal siempre, aún en la guerra o en defensa propia. Tan mal como también lo está, salvando las distancias, maltratar o matar a un animal que no nos agrede o incendiar un bosque.

Saben que desde este espacio no emitimos juicios sobre decisiones de carácter personalísimo.

Así y todo, pretendemos reflexionar sobre las cosas que pasan, sobre los dilemas que se nos presentan como singulares y como sociedad.

Quizás, si pudiéramos captar que detrás  de cada discurso conceptual, de cada marco teórico, de cada cuestión ideológica lo que existe es un ser humano frágil e indefenso (tan frágil e indefenso, como en muchas situaciones estuvimos o estamos todos), comenzaríamos a compartir nuestras ideas no para imponerlas sino para amalgamarlas y tomar decisiones que nos acerquen al bien y nos alejen del mal.  

Quizás, comprenderíamos que cuando hechos como los de la noticia pasan, todos, quien más, quien menos, estamos involucrados.

Quizás, aún frente a los dilemas, asumiríamos que las decisiones dolorosas no se alivian negando la realidad o exterminándola.
  
No somos entes abstractos cuya actividad se reduce a producir conceptos abstractos. Si así lo fuéramos, casi como una computadora, encontraríamos una excusa/explicación/variable insensible para cada hecho.

No somos seres insensibles.

Somos valiosas personas vinculándonos con valiosas personas.

Será entonces nuestro desafío, aprehender que es nuestra dignidad humana la que nos permite educarnos en el bien y que, para educarnos en el bien y ser con cada oportunidad mejores personas, no debemos manipular la realidad.

Quienes se manejan con conceptos ambiguos pretenden alejarnos de la certeza y buscan generar convenientes confusiones.

Evitar esto no es nada fácil.

Nada es más difícil y complejo que ser prudentes. Pero bien vale el esfuerzo.

La prudencia nos permite distinguir lo que hay detrás de una construcción conceptual virtual y nos ayuda a distinguir lo que está bien de aquello que está mal para actuar en consecuencia respetando la verdad aún en los dilemas. 

Roxana E. Stasiow.

    


viernes, 10 de febrero de 2017

La salud es un derecho, no un negocio

aica.org  |  Nacional  |  Pastoral de la Salud
“La salud es un derecho, no un negocio”, recordó Francisco
Viernes 10 Feb 2017 | 11:55 am
Disponible en:  http://www.aica.org/27139-la-salud-es-un-derecho-no-negocio-recordo-francisco.html
Ciudad del Vaticano (AICA): “Las personas enfermas son miembros preciosos de la Iglesia”, aseguró el Papa ante los participantes del encuentro promovido por la Comisión para el servicio de la caridad y la salud, de la Conferencia Episcopal Italiana, con ocasión de los 25 años de la Jornada Mundial del Enfermo y de los 20 años de la oficina nacional para la pastoral de la salud.

El papa Francisco dio la bienvenida a los participantes del encuentro promovido por la Comisión para el servicio de la caridad y la salud, de la Conferencia Episcopal Italiana, con ocasión de los 25 años de la Jornada Mundial del Enfermo y de los 20 años de la oficina nacional para la pastoral de la salud, a quienes advirtió sobre las especulaciones en el sector sanitario y la cultura del descarte.

“La salud es un derecho, no un negocio”, afirmó el Papa, y llamó a “impulsar la inviolable dignidad humana de los enfermos, con especial atención a los más necesitados”, recordando que “las personas enfermas son miembros preciosos de la Iglesia”.

En su discurso, el pontífice alentó a que se impulse la investigación de enfermedades raras y descuidadas, y reconociendo a su vez los importantes logros científicos de los últimos años, considerando que es un momento de “luces y sombras”.

Los agentes sanitarios y voluntarios “humanizan la vida” de muchos enfermos y ancianos solos, pobres e indigentes, señaló el Papa. Sin embargo, junto con las luces, “hay algunas sombras que amenazan con agravar la experiencia de nuestros hermanos y hermanas enfermos”, advirtió.

“Si hay un sector en el que la cultura del descarte evidencia sus dolorosas consecuencias, es precisamente el sanitario. Cuando la persona enferma no se coloca en el centro y no se considera su dignidad, se generan actitudes que pueden llevar incluso a especular sobre las desgracias de los demás. ¡Y esto es muy grave!”, enfatizó Francisco, y agregó que “si se adopta de forma indiscriminada el modelo empresarial en el sector sanitario, en lugar de optimizar los recursos disponibles, amenaza con producir descartes humanos”.

Optimizar los recursos, sostuvo el Papa, “significa utilizarlos de forma ética y solidaria y no penalizar a los más frágiles”, reiterando que la vida humana tiene una dignidad inviolable desde su concepción “hasta el último respiro”.

¡Que nadie quede indiferente ante la creciente pobreza sanitaria entre las fajas más pobres de la población, debida a la dificultad de acceso a los cuidados, y que se multipliquen los esfuerzos de todos para que los derechos de los más débiles sean tutelados”, pidió, y llamó a los presentes a repensar las obras de caridad para ofrecer un signo de la misericordia de Dios a los más pobres, que con confianza y esperanza, llaman a las puertas de sus estructuras.

Para finalizar, destacó la importancia de la pastoral sanitaria, y animó a los participantes del encuentro a visitar a los enfermos con frecuencia para evitar que se sientan excluídos, y para que puedan experimentar la presencia de Cristo.+

De células madre derivadas de piel a tejido cerebral

Organoides cerebrales humanos: nuevo desafío para la bioética

por Leonardo Pucheta


Disponible en:  http://centrodebioetica.org/2017/01/organoides-cerebrales-humanos-nuevo-desafio-para-la-bioetica/



En el ámbito del Petrie Flom Center de la Universidad de Harvard, abocado al estudio de políticas públicas en materia de salud, biotecnologías y , se ha planteado un escenario desafiante para bioeticistas y abogados especializados, pues de la mano de estudios recientes asociados a la utilización de células madre se reavivan las discusiones en torno al modo en que deben ser regulados tales desarrollos.
El debate refiere a un estudio reciente que habría concluido que sometidas a determinadas condiciones, células madre derivadas de la piel podrían convertirse en tejido cerebral y eventualmente dar lugar a la creación de un cerebro artificial completo[1]. Se trataría de un estudio en el que se pretende “hacer un cerebro en el laboratorio”[2].
Los “mini-cerebros” o “Human brain organoid” serían similares a un cerebro humano de 20 semanas de desarrollo y según afirmó el Dr John Aach del Departamento de Genética en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, poseerían un alto potencial para desarrollar novedosas investigaciones y tratamientos médicos.
No obstante, el especialista destacó también que debe repararse en los aspectos éticos involucrados, pues los cerebrales humanos podrían llegar a sentir dolor. Si bien el mentado desarrollo no estaría comprendido en la definición tradicional de embrión, Aach planteó dudas acerca de la aplicabilidad de las regulaciones relativas a la investigación con humanos[3]. Si bien el tema ha merecido el desarrollo de diversos criterios[4], Aach destaca la regla del día 14, según la cual en base a la aparición de la estría primitiva se impondrían limitaciones éticas en la investigación con humanos. Por nuestra parte, si bien hemos afirmado en diversas oportunidades que asociar la protección del embrión a un momento determinado del desarrollo celular no resulta compatible con la regulación jurídica apropiada –la que debería instarse desde el momento mismo de la unión de los gametos– no puede sino celebrarse la reflexión ética aludida.
En este punto es importante destacar que en el caso Brüstle c. Greenpeace el Tribunal de Justicia de la Unión Europea rechazó la patentabilidad de todo proceso o invención que suponga la destrucción de embriones humano, afirmando que “el Derecho de patentes se ha de ejercer respetando los principios fundamentales que garantizan la dignidad y la integridad de las personas, que es preciso reafirmar el principio según el cual el cuerpo humano, en todos los estadios de su constitución y de su desarrollo incluidas las células germinales, así como el simple descubrimiento de uno de sus elementos o de uno de sus productos, incluida la secuencia o la secuencia parcial de un gen humano, no son patentables”[5].
La determinación del momento exacto en el que se da el comienzo de la existencia de la y la protección de la vida humana constituyen algunas de las cuestiones más polémicas y de difícil resolución, en tanto ponen de manifiesto las tensiones entre los adelantos biomédicos, los intereses económicos y los derechos de los sujetos involucrados.

La aparente utilidad diagnóstica y terapéutica del desarrollo comentado y la necesaria protección de todos los seres humanos en efecto exigen la correspondiente valoración ética y una regulación jurídica adecuada, lo que supone reexaminar los criterios bioéticos imperantes a la luz de las más recientes novedades tecnológicas.

Informe de Leonardo Pucheta
Disponible en: http://centrodebioetica.org/2017/01/organoides-cerebrales-humanos-nuevo-desafio-para-la-bioetica/

[1] http://www.investigacionyciencia.es/noticias/organoides-cerebrales-11414
[2] http://www.nature.com/news/stem-cells-mimic-human-brain-1.13617
[3] http://blogs.harvard.edu/billofhealth/2016/11/15/new-tech-new-rules-organoids-and-ethics-at-the-cjeu/
[4] http://www.nature.com/news/embryology-policy-revisit-the-14-day-rule-1.19838
[5] http://aebioetica.org/revistas/2013/24/82/475.pdf

domingo, 29 de enero de 2017

Ideología de género

Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk  
La Iglesia ucraniana compara la ideología de género con las ideologías totalitarias del siglo XX.

La Iglesia católica en Ucrania sufrió una brutal persecución física durante el régimen soviético y tuvo que sortear durante décadas la imposición del comunismo en la sociedad a todos los niveles. Su denuncia de la ideología de género, señalándola como un nuevo tipo de dictadura ideológica, adquiere pues un valor especial, y así lo refleja el reportaje de Raffaele Dicembrino en La Croce:

Los obispos greco-católicos ucranianos, mediante una encíclica, han tomado una posición firme contra la ideología de género. Antes estaba el régimen soviético, que imponía una visión "atea" del mundo, presentada como "la única científica" y que "privaba a los hombres del derecho a profesar libremente su fe religiosa". Hoy, los desafíos son similares, "modos ideológicos de destruir la fe católica" poniendo en discusión de manera solapada "la fe y la moralidad cristianas"; entre estos desafíos tiene un lugar relevante la ideología de género...

Más en:
http://www.religionenlibertad.com/iglesia-ucraniana-compara-ideologia-genero-con-las-ideologias-54475.htm

miércoles, 18 de enero de 2017

" (...) Cuando una mujer o una pareja deciden acudir a una donación, todos los adultos involucrados llegan a un acuerdo respecto del anonimato. Pero la persona que más afectada estará, es la única que no interviene, que no tiene voz ni la posibilidad de expresar su opinión respecto a poder o no poder saber alguna vez, de niño o cuando cumpla 18, sobre esto. Podemos hacer este acuerdo pensando en cuidar a los futuros niños y en darles la libertad al respecto. (...)" Ryan Kramer

 "(...) Tener suficientes donantes no es una razón para hacer un negocio sin responsabilidad ni ética." Ryan Kramer


"Más allá de las técnicas, los seres humanos seguiremos teniendo la misma curiosidad sobre quiénes somos y de dónde venimos. Eso no va a cambiar." Ryan Kramer


15/01/2017
Disponible en:  http://www.clarin.com/opinion/abrir-toda-informacion-ninos-concebidos_0_Sk0dxo-8g.html


Diálogos a fondo. Ryan Kramer

"Hay que abrir toda la información a los niños sobre cómo fueron concebidos"

Luciana Mantero. Especial para Clarín.
"Hay que abrir toda la información a los niños sobre cómo fueron concebidos"
Ryan Kramer, ingeniero aeroespacial y activista por los derechos de las personas nacidas por donación de gametas.

Ryan Kramer tiene 26 años, egresó de la secundaria a los 14, de la universidad a los 18 -se recibió de ingeniero espacial- y a los 19 obtuvo una Maestría. Su curiosidad por saber también es precoz: luego de enterarse a los dos años de que había sido concebido con un óvulo de su mamá, Wendy, y el espermatozoide de un donante anónimo, empezó a sentir paulatinamente que necesitaba saber de ese hombre, para saber más de él mismo. Frente a la imposibilidad legal (en Estados Unidos, como en Argentina y en muchos otros países se firma un acuerdo de confidencialidad), a los 10 empezó con su madre una red virtual de personas nacidas por donación de gametas que buscan a sus donantes y a posibles medio hermanos genéticos. The Donor Sibling Registry tiene hoy 62 mil miembros de 105 países y ha conectado a miles de personas. Kramer promueve el fin del anonimato y llegó a Argentina invitado por la ONG Concebir.
¿Cómo y cuándo se enteró de cómo había sido concebido?
Era muy chico, tenía dos años. En la escuela veía que otros niños tenían papás y mamás y mi mamá era madre soltera, así que naturalmente tuve curiosidad y un día le pregunté. Ella me explicó en palabras muy simples sobre el espermatozoide y el óvulo, sobre un hombre muy bueno a quien no conocía que vino para ayudarla. La miré, dije OK, y seguí lo que estaba haciendo. Con el tiempo fui sintiendo la curiosidad de saber más.
¿Cuándo empezó a sentir curiosidad por conocer a su donante?
Casi inmediatamente después de haberme enterado. Cuando vas creciendo, vas conformando tu identidad. Cuanto más descubría sobre mí mismo, más curioso era sobre de dónde venía. Por qué era tan bueno en matemáticas o ciencias, por qué era rubio y mi mamá morocha, cuestiones físicas, emocionales, intelectuales... Quería saber de él y también de otros posibles niños que pudieran haber nacido del mismo donante. Mi mamá hizo un muy buen trabajo respondiendo las preguntas y averiguando lo que pudo. Teníamos su perfil, sus medidas, su peso, su nivel educativo y datos como esos que nos había dado el Banco de Esperma.
¿Qué fue lo más difícil de atravesar de todo esto?
Cuando era muy chico me sentía frustrado y enojado cuando el Banco de esperma no me daba información. Llegué a romper una carta por el enojo. Y entonces mi mamá trató de empoderarme y me animó a que les escribiera, para que sintiera que tenía la posibilidad de cambiar algo y que no sólo era una víctima de la situación. Cada año llamábamos por teléfono pidiendo alguna información, algo diferente a lo que ya teníamos.
¿Cómo dio con su donante?
Fue a los 16. Lo encontré porque encontré en Internet que mi ADN, que había testeado, coincidía con el de un familiar lejano suyo. Él me dio su apellido y con esto, más los datos que tenía, di con mi donante. Una noche me senté y le escribí una carta. Quería ser muy claro: no quería plata, ni que fuera un padre, no estaba buscando que asumiera una responsabilidad parecida. Sólo quería que supiera que yo existía, que sentía una gran curiosidad y que tenía muchas preguntas para hacerle, si es que estaba dispuesto. Me respondió un par de días después que estaba contento de saber de mí. Fue muy amable y empezamos a intercambiar correos electrónicos. Un par de meses después volé a California para conocerlo. Fue muy emocionante.
¿Qué opina sobre abolir el anonimato de los donantes de gametos?
Estoy a favor de abrir toda la información a los niños sobre su origen, cómo fueron concebidos. Creo que el anonimato de los donantes no es bueno; que causa muchos problemas. Cuando una mujer o una pareja deciden acudir a una donación, todos los adultos involucrados llegan a un acuerdo respecto del anonimato. Pero la persona que más afectada estará, es la única que no interviene, que no tiene voz ni la posibilidad de expresar su opinión respecto a poder o no poder saber alguna vez, de niño o cuando cumpla 18, sobre esto. Podemos hacer este acuerdo pensando en cuidar a los futuros niños y en darles la libertad al respecto.
¿No cree que si se termina con el anonimato las personas podrían dejar de donar?
Hay países que terminaron con la donación anónima y se mantuvo la cantidad de donantes. En Inglaterra por ejemplo, cuando empezaron en 2004 hubo una caída, pero después se recuperó y ahora es mayor la cantidad de donantes de lo que era inicialmente. Hay muchos otros países en el mundo donde esto funciona. Pero además pienso que incluso si esto fuera así, tal vez serían las consecuencias que tendríamos que asumir para generar un mundo más justo. No hay suficientes donantes de corazón, o donantes de hígado. Y esto es así. Tener suficientes donantes no es una razón para hacer un negocio sin responsabilidad ni ética.
¿Cree que va a cambiar el concepto de la identidad con todas las nuevas técnicas de reproducción que van surgiendo?
Más allá de las técnicas, los seres humanos seguiremos teniendo la misma curiosidad sobre quiénes somos y de dónde venimos. Eso no va a cambiar.